El día de hoy, 7 de abril de 2020, hemos recibido la noticia del sensible fallecimiento del Dr. Antonio Pardo, quien fuera Catedrático de la Facultad de Psicología de la Universidad Autónoma de Madrid y profesor de muchos de nosotros, miembros de la Asociación Chilena de Metodología, Medición y Evaluación.

Antonio Pardo fue docente y director en el desarrollo del Doctorado Interuniversitario de Metodología de las Ciencias del Comportamiento y de la Salud (de la Universidad Autónoma de Madrid, Universidad Complutense de Madrid y Universidad Nacional de Educación a Distancia) y apoyó la creación del Máster del mismo nombre. La forma de organización de la enseñanza y la didáctica de la Metodología basada en la resolución de problemas concretos desarrollada en este programa es en la actualidad un ejemplo y guía para otros programas de postgrado en España y América Latina. 

No obstante, el legado de Antonio va mucho más allá. Él estaba convencido que quienes nos dedicamos a las ciencias sociales y del comportamiento debíamos saber aplicar métodos para llegar a conclusiones basadas en la evidencia. Y es gracias a esta convicción que nos deja más de cuarenta obras científicas. Entre estas, destacan sus libros de “Análisis de Datos en Psicología II” y su serie de tres volúmenes de “Análisis de Datos en Ciencias Sociales y de la Salud” que hoy en día muchos de nosotros usamos como principal herramienta de apoyo para la enseñanza de la estadística. Antonio prefería publicar en el formato de los libros porque le permitía describir el complejo funcionamiento del análisis de datos para traducirlo a un lenguaje sencillo que cualquiera pudiese comprender. Este afán, hacía que Antonio tuviese una de las dedicaciones y entregas más profundas a la docencia. Quienes tuvimos la suerte de conocerlo, disfrutamos de su enorme capacidad para explicar conceptos complejos propios del análisis de datos en sus artículos, libros y en la interacción cotidiana. Era de esos profesores que se toman el tiempo que fuese necesario para explicar lo que sus estudiantes requerían, incluso más allá de los límites de la clase. Es así, como muchos de nosotros aprendimos no sólo sobre métodos y técnicas en sus clases y de sus libros, sino también a ser generosos con nuestros conocimientos y, a través de su ejemplo, aprendimos también a ser mejores docentes. Enseñanzas por las cuales le estaremos eternamente agradecidos.

Antonio era una persona franca y cálida a la vez, que disfrutaba conversando y compartiendo con colegas, estudiantes y amigos. Respetaba y demostraba cariño por quienes íbamos desde Chile a estudiar con él y más de alguna vez nos invitó en el bar de la facultad. Era una persona cercana, que tenía un concepto distinto al que actualmente tenemos sobre cómo difundir ciencia. Desdeñaba la que él denominaba “articulitis” como una necesidad ciega de utilizar el formato de artículo para la divulgación. Era de esos académicos que prefería pasar su sabático en casa escribiendo libros o colaborando con sus doctorandos en su tesis, en lugar de hacer estancias en el extranjero o yendo a congresos. Tampoco aceptaba invitaciones a otras universidades porque “quienes quieran aprender de mí, que vengan aquí”, decía un poco en broma, un poco en serio.

Antonio Pardo ha dejado una profunda huella en todos nosotros pues su legado sobrepasa sin duda su labor como académico, siendo para nosotros ejemplo de esmero, rigor y solidaridad. Su partida es dolorosa y difícil de aceptar para quienes lo conocimos y admiramos. Es por ello que le hacemos llegar nuestras más sentidas condolencias a su familia, esposa e hijos, a quienes sabíamos que amaba más que a su trabajo. Nuestras condolencias van también a toda la comunidad de la Universidad Autónoma de Madrid que, al igual que nosotros, ve en la partida de Antonio una pérdida irreparable.

 

Asociación Chilena de Metodología, Medición y Evaluación.

 

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3 comentarios

Encar Tarin Fajardo · 8 abril, 2020 a las 04:03

Fue un vecino de Inieta »su pueblo natal,» y como vecino mi sentimiento es de una gran pérdida humana.Para mí transmitía FElCIDAD

Isabel · 8 abril, 2020 a las 04:15

Era muy ,cercano, amigo de sus amigos, nos a dolido su pérdida que descanse en paz ,Dios lo tenga en su gloria

Cesar Daniel Costa Ball · 13 abril, 2020 a las 23:48

Antonio fue mi profesor en el Doctorado y Máster en la UAM, tenía la capacidad de hacer lo difícil fácil, con el objetivo de enseñar. Docente humilde, sencillo y con una enorme capacidad humana para ayudar. Un apóstol del conocimiento, siempre atento a las necesidades de sus alumnos y exalumnos. Recuerdo sus invitaciones a tomarnos una caña al finalizar la clase. ¡Gracias! por todo QEPD

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